Contraté a un Free-Lancer.

Hoy en día, absolutamente todos los que inician un negocio (recalco que no hablo solamente de autoempleados), subcontratan a alguien para no tener que hacer todo el trabajo por su cuenta. Al hacerlo, nos preguntamos:

¿Cuál es la mejor manera de hacerlo?

Esta es una pregunta fundamental. Ya que si haces números, el capital que tienes para operar no alcanza si sumas al salario todas y cada una de las prestaciones que por ley tienen los trabajadores.

¿Cuál es la realidad que hoy día viven las micropymes o negocios nacientes? Que nos hacemos de la vista gorda de tener que pagar dichas prestaciones, y no por querer pasarse uno de pendejo, sino porque no alcanza el capital para ese sostenimiento.

Así que, si vamos a fingir demencia y vivir con el riesgo desde el inicio en nuestro negocio, lo mejor es conocer las opciones que tenemos y por lo menos los cuidados mínimos que hay que tener. Ya que si no, después no se vale chillar porque llega una demanda laboral o se tiene que pagar una liquidación.

Muchos optan por el famoso contrato de PRESTACIÓN DE SERVICIOS PROFESIONALES (Free-Lancer), ya sea asimilado a salario o por honorario. Lo importante a considerar es que NO SON CONTRATOS LABORALES, son contratos CIVILES. Por lo tanto, no hay obligación de pagar prestaciones, solo se tiene la obligación de retener el ISR en ambos casos.

La situación peculiar de este tipo de contrato, es que al no ser un contrato laboral, presupone el que no hay una subordinación, es decir, no se le pueden dar órdenes. Al no existir forma de comprobar la subordinación, estamos en presencia de una relación laboral y por ende aunque tengamos un contrato civil firmado, lo que ampara al colaborador es la ley laboral.

Si vamos a optar por usar esa alternativa, lo mínimo que tenemos que hacer es cuidar que no caigamos de una manera obvia en un supuesto laboral evitando la subordinación, continuidad de la relación, entre otros.

En mi opinión, con una buena estrategia financiera, se pueden tener colaboradores como debe de ser: con su contrato laboral y sus prestaciones. Al final, eso también se traducirá con una estrategia de calidad de vida, en aliados importantes para el objetivo de tu negocio.

Si le vas a jugar al v… aliente, al menos investiga antes de hacerlo. Porque como les dije, no se vale llorar si algo sale mal.

Leave a comment