Seré honesto y directo, mi respuesta es NO.
¿Por qué?
Existen al día de hoy una infinidad de negocios, ya sea de productos o servicios, que nunca han utilizado un abogado y mucho menos, uno especializado en negocios o como comúnmente se les denomina: “abogado de empresas” o “corporativos”.
Cabe destacar que esta respuesta es verdad en un determinado momento de tu empresa, y mentira en otro.
Es una realidad en México, que los primeros años de vida de muchos negocios, no se preocupan por la parte legal o formal de este. Esto es debido a que siendo honestos, para operar “legalmente” con lo estrictamente indispensable, puedes tú mismo estudiar, investigar y cubrir lo que consideras es importante; por ejemplo registrar tu marca, contratos con trabajadores o los permisos que requiere tu negocio.
Esta es la realidad de muchos de los negocios en nuestro país, donde vemos que se inician, operan, contratan, venden, compran, una infinidad de productos y/o servicios, y aún a pesar de todos los problemas que puedan enfrentar, salen adelante. Eso a muchos les hace sentir que no necesitan de un abogado. Además seamos honestos, la fama que tenemos no es la mejor.
¿En qué momento la respuesta se vuelve una mentira? Cuando tu negocio está en crecimiento, y ya no puede operar con formatos legales de internet, o bien sin alguna estructura legal que te proteja. Tus operaciones son cada vez mayores y más complejas, en donde te juegas el capital de la empresa, y en muchas ocasiones el personal. En esos momentos requieres que te apoye una persona que sea especialista, no solo en la parte legal, también en la comercial, financiera, etc.
Durante mi vida asesorando empresas, han pasado diversos tipos de clientes: desde los que te piden que les enseñes a redactar contratos, los que no te dan la información completa y aún así tienes que darle forma a una operación, hasta los que te escuchan y no dan un paso sin haberlo previamente consultado contigo. Pero en todos el factor común es uno muy sencillo: están operando. Es decir, no es para ellos un requisito previo e indispensable para iniciar su negocio, haber tenido la asesoría correcta para poder iniciar. Esta es una de las bellezas de emprender.
Por eso, insisto (y seguiré insistiendo) que los empresarios de hoy deben prepararse más, conocer los requisitos fundamentales que necesita su negocio, sobre todo en la parte legal y financiera, para no tener el problema de rebasar los primeros 5 años de supervivencia del negocio, y para que sepan ver cuáles son las necesidades específicas de su negocio, teniendo la capacidad de evaluar a los asesores que lo están guiando. De esa manera evitarás que te estén vendiendo espejitos y pases por un pendejo.
Hoy por hoy, los abogados de negocios no somos indispensables, ni necesarios. Considero que somos un apoyo, con el cual no solo es ayudarte a llegar más lejos, es ayudarte a llegar sin que te chinguen los demás.
Como dice el dicho “una golondrina no hace verano”.